Obsesiones

Estado de la persona que tiene en la mente una idea, una palabra o una imagen fija o permanente y se encuentra dominado por ella.


  • Idea, palabra o imagen que se impone en la mente de una persona de forma repetitiva y con independencia de la voluntad, de forma que no se puede reprimir o evitar con facilidad.

El mundo es una pequeña obsesión. En todos lados vemos señales de las mismas, obsesión por la limpieza, por la belleza, por la riqueza, por el medio ambiente, por el sexo, por la comida, por todo puede haber obsesiones. Son pequeños delirios que van aunados de una compulsión, en un sistema de causa y efecto; y en una sociedad complicada como en la que vivimos, las obsesiones están mucho más presentes de lo que creemos. Ahora, ¿qué tienen que ver las obsesiones con la gastronomía? Recordemos que la gastronomía estudia la alimentación y los rituales de elaboración y consumo de los alimentos en diferentes zonas y culturas. Al hablar de rituales queda claro que hay convivencia entre las personas, y analizando la base de las culturas, el grupo social más básico es la familia. Cuando hay problemas en la convivencia familiar, se pueden presentar 3 problemas graves relacionados con la alimentación de las personas.


El primer caso sería como ejemplo, una familia donde una adolescente está bombardeada por imágenes de belleza mediática, bajo peso, cuerpo perfecto, delgado, estético. Una familia aparentemente funcional, pero donde claramente hay una ambigüedad y ambivalencia en comentarios, donde a veces los insultos se disfrazan con palabras cálidas, o tonos de broma. Esta adolecente comienza a tener una obsesión con su peso, y su alimentación se detiene, de poco en poco hasta que finalmente no ingiere ningún alimento. Su cuerpo adelgaza para todos, pero la alteración de la realidad en su cabeza está presente, y ella se ve gorda y amorfa.



Obsesionada con la perfección y con un delirio real y rechazo por su cuerpo cae en un problema que medicamente se llama anorexia.

El segundo ejemplo se puede presentar de dos formas principalmente. El primero en un muchacho olvidado y con autoestima baja, causada por muchas cosas, poca comunicación, algún cambio repentino en la vida, corazones rotos, muertes cercanas, entre muchas causas más. Este muchacho comienza con una obsesión a sentirse incompleto, y esto lo lleva a una compulsión de alimentarse todo el tiempo, a ingerir alimentos de fácil acceso para llenar el vacío, cosa que jamás pasará, llegando a un problema médico preventivo llamado obesidad por depresión. Lo mismo pasa con algunas personas que dejan una adicción o un vicio como el alcohol o el cigarro o drogas más fuertes, todos tienden a acudir a la comida como sustituto de aquel vicio causándose un daño.

El tercer caso sería una joven aparentemente normal, pero que por situaciones variadas se siente abandonada, fea, gorda, y se obsesiona con su figura, y se crea una alteración donde nadie la aprecia; ante sus ojos, nadie la quiere, y necesita atención. Metida en dietas y en disciplinas físicas no logra superar el vacío aparecen periodos de abandono y atiborramiento alimenticio, la chica come y se atraganta de todo lo que pueda en poco tiempo, de forma desesperada. Acto seguido, una gran culpa la invade y llega un periodo de purga. Se provoca el vómito o se sobreentrena en el gimnasio, creando un círculo autodestructivo equivalente y presente en las personas que viven en una relación de agresión física, golpes y odio. Esta situación se conoce como bulimia, y también esta aunada a un estado de distorsión de la realidad que trae problemas graves a las personas que lo padecen.

Como podemos leer en los párrafos anteriores la gastronomía no queda ajena a problemas que atienden otras ciencias, de hecho muchas veces la forma de ingerir alimentos, o no ingerirlos en absoluto pueden ser síntomas claros de que alguien necesita ayuda o que alguien presenta una situación depresivo obsesivo. Recordemos que la familia mexicana convive alrededor de una mesa. Siempre nos citamos en cafés, bares, restaurantes, etc, y aunque la comida no es precisamente el principal causante del trastorno depresivo obsesivo, puede ser una señal. La manera en la que alguien come, nos señala la forma en la que esa persona se siente con ella misma y con el mundo en general, son rituales y actividades cotidianas en las que es muy fácil detectar un problema, un estado de ánimo, un vacío, una depresión o una compulsión.

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NeoPulp, Año 1, junio 2017, es una publicación periódica editada por Viridiana Morales, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, C.P. 54720, www.neopulp.com. Editor responsable: Viridiana Morales . Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 03-2017-000000000000-00, ISSN: 0000-000, ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este sitio, Viridiana Morales, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, C.P. 54720.