El lado pretencioso del cine

Me queda claro que últimamente la moda en el ámbito cinematográfico es despertar emociones cada vez más extrañas en el público. Desde películas como “ Serbian Film” , dirigida por Srđan Spasojević, hasta “El demonio neón” dirigida por el controversial Nicolas Winding Refn, nos queda bastante claro el hecho de que una cosa es realización bizarra de filmes, y la otra es la pretensión con la que se intentan abordar algunos temas.

Es evidente que existen cintas que no son para todo el mundo. Pero cuando se comercializa un producto, da la impresión de que no se toma en cuenta el gusto general de la audiencia. ¿Qué pasa con los largometrajes difíciles de digerir, pero a la vez interesantes, polémicos que atrapan al espectador por sus ideas extrañamente maravillosas? ¿Por qué el cine comienza a volverse tedioso en muchos aspectos?


Debo confesar que mi artículo de opinión está inspirado en la película que antes mencioné (El demonio neón). El soundtrack maravilloso, así como el vacío que se representa de forma explícita, ejemplificando lo complicado que es el mundo de la moda. Sin embargo, he de admitir que por más que intenté parar mis antenas de criticidad, no pude evitar casi dormir de aburrimiento.


Cruzan en este momento miles de preguntas en mi cabeza. ¿Por qué un buen filme tiene que ser fastidioso para gustar a los grandes críticos? ¿En qué momento se pierde la espontaneidad del género con largometrajes que pasan de ser una sorpresa a un absurdo? No estoy criticando a la película en sí, sino a la intención clara del director al crear un producto bastante controversial cayendo en lo pretencioso y narcisista que resulta un proyecto que sólo puede gustar a los grandes conocedores del cine (por los estereotipos que existen de lo que un filme de calidad debe contener) y sus diversos tecnicismos.


Sé bien que no soy lo completamente sabia para juzgar el trabajo de otra persona; pero así mismo, no considero que el 90% de la población sea lo suficientemente ignorante para no detectar un buen o un mal filme. La pseudo-intelectualidad que todos se esfuerzan por adoptar el día de hoy, nos lleva a callar opiniones que, si bien son compartidas, son ignoradas por la credulidad de una audiencia más interesada en parecer experto en el tema del cine, que en la objetividad y la meta primordial de un largometraje: llegarle a la población, hacer un producto digerible (claro, con mensaje, pero digerible al fin y al cabo), interesar y cautivar (por las buenas o por las malas).

En fin, me quedo con la siguiente interrogante: ¿soy de gustos muy comerciales? ¿No sirvo para esto? ¿o en realidad el mundo del cine se está volviendo demasiado extraño y egoísta para que podamos comprenderlo?


Sé que la variedad forma parte del rompimiento del paradigma unidimensional de fuentes, pero no considero que para que esto ocurra, necesariamente sea a través del costumbrismo por el tedio que generan algunas películas más desabridas y vacías que emocionantes y viajadas.


Es tan sólo que considero al cine como uno de mis grandes amores, y me duele no comprender por qué pasa de ser interesante a ser una total hazaña que dejó de lado los excelentes viajes psicodélicos/formativos de “Trainspotting” y “The Wall”, para aventurarse a un descenso grotesco, cayendo en el cliché del director de cine al cual nadie entiende, más que el mismo.

Publicaciones
Archive
Search By Tags
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Instagram Social Icon

Contacto

NeoPulp, Año 1, junio 2017, es una publicación periódica editada por Viridiana Morales, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, C.P. 54720, www.neopulp.com. Editor responsable: Viridiana Morales . Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 03-2017-000000000000-00, ISSN: 0000-000, ambos otorgados por el Instituto Nacional de Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este sitio, Viridiana Morales, Cuautitlán Izcalli, Estado de México, C.P. 54720.